Chus Rodríguez

Nunca hubiera imaginado que aquel día en que me seleccionaron en el colegio para formar parte del equipo de gimnasia artística femenina de Burgos mi vida cambiaría. Con tan solo siete años, comencé a entender de disciplina, de esfuerzo, de sacrificio, de superación, de recompensa… También de gratitud, de agradecimiento hacia mi madre, que durante más de ocho años estuvo a mi lado para que yo practicara día a día con enorme ilusión y determinación. A los 14 años ya daba clases a las alumnas más pequeñas de la escuela, y durante muchos meses esta labor me hizo de lo más feliz. Luego la vida me llevó por otros caminos, hasta que una tarde acudí a mi primera clase de yoga y entonces ahí ya entendí, y sobre todo, sentí, que había llegado a mi lugar.

Mi preparación como profesora de yoga comenzó en 2006, en la escuela Sanatana Dharma, de Guipúzcoa. Allí estuve rodeada de maestros maravillosos, como Madava o Druva, referentes en mi camino espiritual. 2008 fue el gran año. Aprendí Yoga para niños y embarazadas, con Liz Dávila e hice mi primer viaje a la India, donde tuve la suerte de encontrar a mi maestro querido (Surinder), en Rishikesh, de quien aprendí Hatha Yoga. También asistí al Himalayan Iyengar Yoga Center, en Dharamsala, para instruirme con Sharat Arora. En la Absolute Ayurveda Clinic (Kerala), me formé en masaje ayurvédico, con la Dra. Soumya Saga. En Bali aprendí masaje balinés, en la Menari-Nari School; y de la mano del Dr. Cayo Martín conocí la técnica de masaje TNDR. Meses más tarde, ya en 2009, me formé como facilitadora de Biodanza con Javier de la Sen, y me especialicé en educacional con niños y embarazadas.

En 2010, empujada por la situación, volví a la escuela Sanatana Dharma para prepararme, con Rudra, como orientadora en crecimiento personal. Junto a él entré en contacto con el eneagrama, las flores de Bach y la bioenergética, completando otra parte muy importante de mi instrucción.

Esta continuó al lado de Monse Cob, con quien me certifiqué como profesora de yoga prenatal, posnatal y doula, por la escuela OMMA. También terminé mi formación, y adquirí la certificación, como doula, con Dona International, en Chiapas, México, acompañada de parteras tradicionales. En este sentido, soy también asesora de lactancia, certificada por el centro Raíces, con la Dra. Carmela Baeza.

Y ya, en estos últimos meses, he asistido a cursos, talleres y seminarios impartidos por grandes mujeres como Dona Farhi, Bruna Cava o Linda Peterson. Inspirada por su sabiduría, en mis clases he comenzado a trabajar el movimiento somático, al tiempo que en mis consultas, la alimentación Ayurvédica personalizada (cuya formación he adquirido en la Asociación Internacional de Yoga y Ayurveda —AIYA—) está empezando a cobrar más y más importancia. Porque todo es yoga, y todo esto es Yoga Pura Vida; una escuela de vida a la que estáis todos invitados a entrar.