¿Qué es el yoga?

El yoga es la unión de nuestras vertientes física, mental y espiritual. Es un modo de vida.

Pese a que muchos nos iniciamos en el yoga asistiendo a clases para relajar o tonificar los músculos, pronto descubrimos que la disciplina del yoga también nos anima a centrar la mente y a ser más conscientes del flujo interno de nuestra energía.

Las elevadas doctrinas del yoga son el resultado de miles de años de experimentación y observación por parte de grandes sabios, gurús iluminados y gente corriente como tú y como yo.

El estilo de yoga más extendido en Occidente es el Hatha yoga. La palabra Hatha significa «fuerte», que tal vez no es una palabra que asociemos de inmediato al yoga, pero la verdad es que las prácticas de yoga pueden llegar a ser intensas.

 

¿POR QUÉ NECESITAMOS EL YOGA?

En la actualidad, el Hatha yoga resulta ideal para los occidentales. Su estructura permite comenzar con los conceptos básicos acerca de cómo experimentamos la existencia, el cuerpo físico y la evolución hacia el interior.

No importa la forma física en que uno se encuentre al empezar la práctica: disponer de un cuerpo, estar vivo, es lo que se necesita para hacer yoga.

BENEFICIOS DEL YOGA

A nivel físico, la práctica del yoga aumenta la flexibilidad, la fuerza, la resistencia; se ejercitan todos los músculos del cuerpo. Mejora el equilibrio, la postura, la agilidad. También limpia y acondiciona los sistemas internos y facilita procesos corporales como la digestión.

Por su parte, las técnicas de respiración nos enseñan a inhalar más profundamente, para llenar bien los pulmones y aportar así una mayor cantidad de oxígeno al cuerpo, lo que reduce la ansiedad y la tensión emocional, y da como resultando una mayor claridad y tranquilidad de la mente.

Lo más importante, para cada uno de nosotros, es que el yoga es un camino de descubrimiento personal.

 

«NO HAY MAYOR TRAMPA QUE LA ILUSIÓN,

MAYOR FUERZA QUE EL YOGA,

MEJOR AMIGO QUE EL CONOCIMIENTO

NI PEOR ENEMIGO QUE EL ORGULLO.»

                                   Extraído del Gheranda Samhita