Yoga prenatal

El embarazo es un proceso extraordinario que abarca, de forma general, 40 semanas de gestación (contando como referencia el primer día de la última regla).
En el cuerpo se producen muchos cambios y a múltiples niveles (fisiológicos, anatómicos y emocionales), que precisan de un movimiento, de un trato y de una comprensión distinta, más enfocada a la aceptación, la calma, el despertar del instinto y la salud emocional de la mujer.
Dependiendo del trimestre en que se encuentren las futuras madres, las sesiones se enfocan de manera diferente, atendiendo las necesidades más inmediatas.
Las asanas (posturas de yoga) son una ayuda inestimable para conectar con tu cuerpo, y para soltar toda la tensión física acumulada en músculos y articulaciones, así como para mantener saludable la columna vertebral durante todo el embarazo.
La respiración ayuda a calmar el sistema nervioso y a ser más consciente de tu cuerpo y del de tu bebé, que se mece constantemente con cada ciclo respiratorio.
El primer trimestre:
Si tomamos como referencia el primer día de la última regla y hasta la semana 12-14, el cambio hormonal es significativo. Las náuseas y las molestias digestivas restan energía para abordar las posturas o asanas. Podemos sustituirlas o adaptarlas a una secuencia más pasiva o relajante. Durante este periodo inicial aceptamos estos cambios que nos llevarán a un estado más meditativo e interno.
El segundo trimestre:
Desde la semana 12-14 hasta la 24-25. Los ligamentos y los músculos están ahora más flexibles. Además, en general, la energía suele aumentar, con lo que se realizan posturas con ayuda de soportes como sillas, mantas, cinturones, que ayudan a crear nuevos espacios dentro del cuerpo materno. En esta etapa, el cuerpo pide movimientos suaves, sobre todo para aliviar las tensiones tan frecuentes en la zona baja de la espalda. Es conveniente estirar suavemente las vértebras en torsiones y extensiones hacia delante y arriba.
El tercer trimestre:
Desde la semana 25 hasta el nacimiento del bebé. La madre se concentra cada vez más en su hijo. A nivel físico siguen produciéndose grandes cambios, como en el caso de la articulación de la pelvis, que se ablanda preparándose para el momento del parto. Es importante incorporar ejercicios de relajación y respiración ya que fortalecen el cuerpo, mejoran la salud y relajan los nervios. Aportan también salud mental, felicidad y purifican la mente.

Mamás con bebés

La vida de una mujer cambia por completo cuando es madre. Los primeros meses están llenos de emoción, alegría, amor, pero también de cansancio, indecisión, dudas…
Asistir a clases de yoga posnatal con tu bebé es la manera perfecta para comprobar que a tu alrededor hay otras madres que se encuentran en la misma situación y a las que les pasan las mismas cosas o parecidas.
En las clases encontrarás un espacio óptimo donde retomar la actividad física, con prácticas que te ayudarán a recuperar las necesidades del posparto, a aliviar y a prevenir dolores de espalda y a tonificar abdomen y suelo pélvico.
Y todo ello acompañada de tu bebé y rodeada de otras madres con las que compartir experiencias y dudas.